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Misología (o el desaire a la idea)
Exposición individual

Galería del Ágora de la Ciudad | Xalapa, Veracruz
Del 21 de noviembre de 2025 al 1 de febrero de 2026
Curaduría: Leila Castoriadis
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Reseña:

La muestra reúne 36 obras pertenecientes a cuatro series: Misología (o el desaire a la idea) explora la contradicción entre la razón y el impulso material, proponiendo mapas pictóricos derivados del gesto y la excavación metafórica del pensamiento; Pregúntale al polvo recupera el espacio del taller como archivo sensorial: los residuos mínimos del proceso -el polvo- se convierten en testigos del hacer; En Tautología (la pintura es pintura), el óleo deja de representar algo externo y se convierte en protagonista absoluto: materia que se presenta a sí misma; y Simultáneas explora la producción seriada como acto pictórico, donde la diferencia surge aun dentro de la repetición.

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Texto curatorial

Misología (o el desaire a la idea)

Obra de Jorge Navarro

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El sentido etimológico de la palabra misología es “odio a la razón”:  (miso = odio, logos = idea, razón, argumento); sin embargo, este concepto puede concebirse no sólo como una postura antagónica al razonamiento, sino también como una alternativa de consolación ante la hegemonía del pensamiento articulado y la argumentación constante.

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Como una muestra de un posible camino misológico hay que recordar el filme del cineasta Darren Aronofsky Pi, el orden del caos en el que Max, el protagonista, decide perforar su cráneo con un taladro con la intención de menguar sus habilidades lógico-matemáticas, mismas que lo habían llevado a encontrar un número que nomina a Dios. Pero este descubrimiento originado por su gran capacidad mental le trajo muchas consecuencias negativas: el razonamiento genera muchas satisfacciones, pero también muchas angustias. Ya decía Immanuel Kant, en Fundamentación de la metafísica de las costumbres, que en muchas ocasiones los más experimentados en el uso de la razón “se han echado encima más penas que felicidad”.

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Así, se vislumbra una contradicción intrínseca al asumir una posición misológica: la de echar mano de un concepto muy racional para explicar una postura en contra de la razón. Por ello, el recurso de la perforación craneal practicada a sí mismo por el personaje de Pi, el orden del caos para disminuir sus capacidades de raciocinio ha permitido establecer la metáfora por la que giran las obras de esta exposición. Un insecto excavador puede entenderse como un dispositivo que evidencia la contradicción de la misología: la acción perforadora remite al mismo efecto atenuante de aquella intervención craneal, pero también alude al impulso de nuevas relaciones. El surco, las conexiones de su trayecto con sus múltiples instancias y el rastro que deja a su paso engendran una nueva cartografía.

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Lo mismo ocurre con el polvo, con la exaltación matérica del óleo y con la repetición, elementos y procesos de las piezas de esta exposición que intentan hacerle un desaire a la idea pictórica. Porque mediante ellos la pintura no busca representar, sino permanecer: sedimentarse como polvo que recuerda, coagularse como materia que piensa, multiplicarse como gesto que nunca se repite de la misma manera. En ese vaivén entre cartografía, residuo, cuerpo y variación, esta exposición hace de la pintura un organismo que se interroga a sí mismo, un pensamiento sin discurso. Así, el desaire a la idea no es un rechazo, sino una afirmación: la de una pintura que, al renunciar al sentido, encuentra su forma más pura de conciencia.

Leila Castoriadis

 © Jorge Navarro​

Fotografías: Ángel Rueda, Jesús Pineda y Jorge Navarro

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